Y finalmente...ENTER. llegó a Space Ibiza. Una de las fiestas más esperadas de este verano, ENTER. – primera residencia en solitario de Richie Hawtin –es la fusión perfecta con la respetada fiesta underground Kehakuma. Logrando una simbiosis perfecta, ambos eventos lograron una noche única en Space Ibiza gracias a la combinación de las áreas de música, sake, tecnología y experiencia.La fiesta comenzó temprano con una sesión de Dubfire de 2 horas en el Salón, empezando a las 10 de la noche. La pequeña sala había sido transformada para la pre-party en un bar de sake, una de las pasiones de Richie Hawtin, donde se servían deliciosos cócteles. A aquella hora el logotipo de ENTER., un círculo negro, era ya omnipresente tanto en los cuerpos de los asistentes a modo de tatuaje o en las camisetas usadas por tantos durante la noche.
Un par de horas más tarde, la gente entraba ya completamente animada para bailar y seguir el ritmo impuesto por el residente de Kehakuma, Nick Curly, quien empezó a pinchar alrededor de las 2:30 de la mañana en la Terraza tras los impresionantes sets de Remo y el alma mater de Rekids, Radioslave. Las fantásticas Go-gos iban vestidas con trajes de estilo oriental, animando a los clubbers a seguir sus movimientos.
Por lo que se refiere a la tecnología, logró sorprender a los clubbers desde el principio. Nada más entrar se encontraban con una pantalla con círculos negros en movimiento. En realidad se trataba de una cámara Kinect conectada a un proyector que detectaba las distancias entre la gente gracias a un sensor de profundidad. Cuando la gente se acercaba a la cámara, el contorno de su cuerpo aparecía en la pantalla y con ello, unos grandes puntos negros. Cerca de allí, unas “medusas”, hilos en círculo colgados del techo, cambiaban constantemente de color gracias a unos sensores que detectaba el sonido y la luz en tiempo real.
La energía de la noche se fue introduciendo en todas las almas en la sala más grande del club, que estaba prácticamente llena hasta los topes. Se podían sentir las vibraciones de la multitud - su único deseo estaba claro: bailar. El ambiente era exultante, cada persona parecía moverse al ritmo de la música. Era casi imposible no hacerlo. Cuando Hobo, Paco Osuna y Gaiser y tomaron cada uno el mando de la Discoteca todo fluyó. A cada lado de la cabina del DJ se podía ver la silueta de una bailarina, escondida detrás de un círculo blanco. En la Terraza, los DJs de Kehakuma Radio Slave, un Barem espectacular (quien con su live logró atraer a gente de la Main room), Remo y Nick Curly quien pinchó logrando el deleite generalizado del personal. Como es común en Kehakuma, los espectaculares visuales se proyectaban sobre las paredes de piedra de la sala, acompañando a la música de todos los DJs añadiendo más profundidad a la experiencia de la noche. La berlinesa Magda tuvo la difícil misión de poner fin a la noche en la Terraza con un set muy minimal sobre las 6 de la mañana. Pero el show no había terminado aún, ya que un Richie grandioso estaba a plena rendimiento en la Discoteca. La hora de cierre se acercaba, la gente exigía todo de él: más energía, más beats, más música. Para acompañar el momento, el magnifico equipo de sonido de Space Ibiza se encargó de llevar la música con toda la nitidez que se merecía.
El único lugar donde el ritmo era más lento, pero perfecto para relajarse, era arriba en el ENTER.Air (Premier Etage) con las melodías más suaves de Daniel Miller y Seth Hodder. Nadie quería que la noche terminara.
Estamos expectantes de que se repita una vez más y es que ENTER. y Kehakuma no han hecho más que empezar.


