A principios de junio, aún está empezando la temporada en Ibiza. Paseando por Playa d´en Bossa parece que se prepara la noche del martes. Space Ibiza, en cambio, se mantiene enérgico desde una legendaria Opening Fiesta, Kehakuma y We Love Opening. Esta es la invasión del tan promocionado y comentado magnífico club de Tokio, Womb en Space Ibiza.A pesar de la larga cola, entramos sin problemas y nos da la bienvenida el bajo pulsante del fresco tech house. Flashes de luces rojas y lásers proyectándose por todo el club realzan a las sexys y sensuales bailarinas de las Baleares en los pódiums decorados con sutiles influencias asiáticas. La energía es vibrante, el entusiasmo irradia y los brazos levantados inmediatamente nos recuerdan la gran producción de talla mundial que han hecho de Womb Tokio uno de los clubs más legendarios en el mundo y, sin lugar a dudas, el mejor de la zona este.
En la cabina del DJ se puede ver una cara poco familiar para isla. El DJ japonés Kikiorix está detrás de los platos. Esta emergente estrella internacional y residente de Womb que frecuenta algunos de los clubs más respetados de Londres trae un aire fresco fusionando tech house y sonidos electrónicos del este. El ya consumado DJ y productor Edu Imbernon lanza un impresionante set de ritmos tech y deep house. Joven y lleno de energía, llena la sala de vibraciones contagiosas.
Siguiendo la publicación de su último recopilatorio Balance, Nic Fanciulli ¡está que se sale! Él y Joris Voorn tocando consecutivamente crean una atmósfera dinámica con un profundo tech house – los rumores de sus legendarios b2b son ciertos, ¡menudo dúo! Mientras tanto, Josh Wink y Steve Bug tocan también de manera consecutiva en la terraza principal seguidos de los residentes de Kehakuma, Remo y Ramon Castells. Este potente line-up mantiene al público en pie y lleno de energía toda la noche!
Aun siendo Space Ibiza, el esfuerzo para fusionar el espíritu de las Baleares con el famoso Womb de Tokio emite unas espontáneas vibraciones que nos permiten escapar por un minuto, a través del continente y directos a territorio extranjero. La noche termina con un dulce sabor de clubbing asiático en el éxtasis mediterráneo.


